Ventilación de un edificio

En un edificio o instalación se pueden usar sistemas de ventilación de dos tipos fundamentales: por ventilación natural o por ventilación mecánica.

En un sistema por ventilación natural, usado tradicionalmente en edificación desde tiempos muy antiguos, se lleva a cabo la entrada y extracción del aire en el edificio usando un proceso natural debido a la diferencia de presiones y temperaturas entre el aire interior y exterior. De este modo el aire entra y sale usando aperturas hechas para tal fin o las propias grietas o pequeñas rendijas del edificio. Además los edificios no son completamente estancos, por lo que una parte entra por ejemplo a través de las carpinterías de las ventanas y puertas. Este método de ventilación permite introducir y extraer aire al edificio de forma totalmente gratuita y sin consumo alguno de energía, y permite ser usado para otras muchas aplicaciones como la evacuación de humos en incendios o la ventilación cruzada en edificios bioclimáticos.

El aire del edificio (o vivienda) debe ser renovado debido a la presencia de contaminantes que pueden ser de muchos tipos, siendo los más importantes el CO2, proveniente de la respiración humana, y los compuestos orgánicos volátiles, que provocan fundamentalmente olores y son debidos al sudor. Además, puede haber otros contaminantes por la actividad del edificio tales como olores provenientes del cocinado de alimentos o vapor de agua, de duchas o cocción.

Los sistemas de ventilación mecánica usan ventiladores para establecer el flujo de aire, pudiendo estar instalados en la admisión o en la extracción de aire. Estos ventiladores, al estar accionados eléctricamente, permiten controlar exactamente el aire a introducir en el edificio, garantizando la salubridad, consumiendo energía eléctrica para ello. El aire de ventilación, introducido desde la calle, no está a la temperatura de confort en el edificio, por lo que hay que consumir energía para calentarlo o enfriando, suponiendo un consumo importante de energía. Esto sucede sea cual sea el sistema de ventilación utilizado

Por las características de los equipos existen cuatro tipos de sistemas de ventilación mecánica, aunque algunos integran de forma combinada ventilación mecánica y natural:

  • Ventilación mecánica con admisión mecánica: la entrada de aire consta de un sistema que, mediante ventiladores, introduce el aire usando rejillas o conductos. Como término general el aire entra en los locales secos y se extrae con rejillas en las zonas húmedas. Estas zonas son las que generalmente tienen una elevada producción de vapor, cocinas o baños. Al poderse filtrar el aire exterior se garantiza una muy buena calidad del aire y se puede controlar la admisión de aire.
  • Equipos para admisión natural y extracción mecánica: a diferencia del anterior sistema en este caso el aire entra al edificio por rejillas en las fachadas, colocadas usualmente encima de las ventanas. El aire que circula por el edificio se extrae con un sistema de ventiladores en los cuartos húmedos. Era el sistema más utilizado tradicionalmente en edificios porque permite garantizar unos caudales mínimos de renovación, requeridos para la salubridad. Para mejorar esta tecnología se usan rejillas autorregulables que permiten la entrada de más o menos aire en función de los requisitos, combinadas con extracción individual en las estancias.
  • Ventilación mecánica en admisión y extracción: es un sistema que utiliza ventiladores mecánicos tanto en la admisión como en la extracción, por lo que se garantiza el caudal de aire exacto para la ventilación y disminuye el consumo energético
  • Sistema de ventilación combinado: es un sistema con características de los anteriores. El más utilizado es la admisión mecánica con sistemas de extracción mecánica individual colocados en los recintos donde se desea controlar la calidad del aire.

Todos estos sistemas pueden combinarse con componentes adicionales para mejora de la eficiencia energética, como los recuperadores de calor. Estos equipos extraen la energía del aire que se saca del edificio y precalientan el aire de entrada.

La ventilación natural  y las técnicas bioclimáticas

Los edificios bioclimáticos son aquellos que se integran de forma sostenible con el entorno y garantizan el mejor confort y comportamiento energético con el mínimo consumo de energía. La ventilación natural, optimizada y aprovechada usando un diseño adecuado del edificio, permite ventilar y reducir el consumo de energía para climatización utilizando un principio de circulación del aire usado desde tiempos ancestrales. El uso de flujos de aire (norte – sur, circulación cruzada…) debidamente diseñados, hace que mejore la sensación térmica sin que se consuma energía, además de garantizar una buena calidad del aire interior.
Todos estos sistemas de ventilación, tanto natural como mecánica, permiten además usarse como parte de los sistemas de seguridad en caso de incendio, para la evacuación de los humos y productos de la combustión.

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