Conflictos debidos a un RIPCI obsoleto

Como casi todo el mundo conoce que en nuestro sector existen tres clases de normas o reglamentos. En primer lugar, aquellos que de un modo prescriptivo nos determinan qué instalaciones de protección contra incendio debe tener un edificio. De ese modo, recurriremos al Código Técnico de la Edificación CTE cuando estemos tratando un edificio “urbano”, es decir, para uso hospitalario, residencial, vivienda, administrativo, comercial o de pública concurrencia; y para los edificios industriales y almacenes, aplicaremos el RD 2267-2004, conocido como RSCIEI. Para usos industriales específicos también existen Reglamentos especiales que tratan de forma prescriptiva las necesidades de dotaciones, con las normas para Almacenamiento de Productos Químicos a la cabeza.

En segundo término, y una vez que ya sabemos qué instalaciones contra incendios debe tener nuestro edificio, nos encontramos con normas de diseño, con las UNE a la cabeza. Su misión es definir de un modo conciso cómo deben diseñarse, ejecutarse, e incluso mantenerse todas y cada una de las instalaciones de protección contra incendios, y aquí no solo tienen cabida las UNE, sino también normas y reglamentos tales como las Reglas Técnicas Cepreven a nivel nacional, o incluso internacionales como las NFPA, FM y otras de reconocido prestigio.

Por último, pero no menos importante, nos encontramos con el RD 1942-1993, archiconocido por todos como Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, RIPCI para los amigos, y que desde hace varios años viene siendo el caballo de batalla de todas las empresas que formamos este sector, puesto que, como su propia denominación indica, data del 1993, y ha quedado totalmente desfasado frente a las numerosos cambios acaecidos en productos, normas y nuevas tecnologías.

Desde hace más de una década, existe una comisión delegada para la actualización del citado documento, cuyos integrantes proceden tanto del Ministerio de la Vivienda como de Industria, pero los años pasan y, por desagracia para todos, y tras una eterna sucesión de borradores más o menos acertados, no se llega a una fumata blanca para su aprobación.

Por desgracia, frente a este problema, hay quien saca tajada de forma poco profesional. Uno de los puntos clave del RIPCI es la definición de normas de obligado cumplimiento que cada tipo de instalación deben cumplir. Pero algunas de ellas, y como no podía ser de otra forma, han sido revisadas total o parcialmente desde 1993. Ejemplos claros son la norma de rociadores, antiguamente denominada UNE 23590, ahora bajo la denominación armonizada en toda Europa de UNE EN 12845, la norma para el diseño de los sistemas de detección de incendios UNE 23007, o una de las más recientemente actualizada, la que nos indica cómo debemos diseñas los sistemas de abastecimiento, la UNE 23500. Estas y otras muchas, de vital importancia en nuestro día a día, y que han sufrido cambios muy significativos en su profundidad técnica.

Parece obvio que si una norma se actualiza, todos los proyectos cuyas instalaciones deban cumplir esa norma se adapten a la vigente. De hecho, en los preámbulos de las citadas normas se deja bien claro a cuál anula y sustituye cada documento, para que no haya errores. ¿Tiene sentido pues usar una norma desfasada en lugar de una vigente simplemente porque el RIPCI la menciona?. Parece claro que se trata de un recurso más propio de un jurista que de un técnico, sobre todo cuando los que nos dedicamos a este negocio debemos de ser por encima de todo eso, TÉCNICOS. ¿Cómo el RIPCI, que fecha a año 1993, va a citar la actual norma de rociadores, cuya última revisión es del 2010 y en breve vuelve a ser revisada por AENOR?

2 Comentarios

  1. toni gavidia

    Coincido plenamente en tu planteamiento, ya que no puede ser de otro modo. No tiene sentido diseñar hoy en dia con normas sustituidas por versiones mas actualizadas. Desgraciadamente no son pocas las ocasiones en las que los técnicos nos vemos desprotegidos legalmente por esta circunstancia y tenemos que recular a los años 90 en algunos casos como es el caso de la 23500. Esperemos que se solucione pronto por el bien de todos.

  2. Marc Pérez García

    En efecto, Toni. De hecho, parece que esto ya se acaba, pues en breve tendremos nuevo RIPCI. Saludos

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