¿Cómo elegir un sistema de extinción de incendios por espuma? (Parte I)

En los establecimientos industriales, tanto en zonas de proceso como de almacenamiento, existen ciertos riesgos que por la naturaleza del combustible no se debe proteger con sistemas de extinción basados en agua. Al aplicar el RSCIEI (RD 2267/2004), en función del tipo de edificio, el riesgo, y el tamaño del sector de incendios estudiado, podemos encontrarnos que debemos proteger determinadas zonas con rociadores automáticos. Cuando esto sucede en zonas cuyos productos tratados y/o almacenados son líquidos inflamables, la mejor protección vendrá siempre determinada por sistemas de espuma. Pero, ¿cómo elegir el sistema más adecuado?. Vamos a intentar resumirlo de un modo sencillo, explicando en cada situación el motivo de la elección.

Debemos tener en cuenta que para que se genere espuma deben conjuntarse tres elementos necesarios: agua, espumógeno y aire. Primero, se efectúa una mezcla proporcionada entre agua y espumógeno, y dicho fluido es vertido sobre el riesgo por unos equipos cuya misión es generar la espuma. En función de qué equipo elijamos, tendremos diferentes tipos de aplicar la espuma. Veámoslos:

Rociadores de agua mejorados con agente espumógeno:

A través de este blog, explicaremos de forma generalizada el primero de los posibles sistemas.

Técnicamente hablando, no se trata explícitamente de un sistema cuyo agente extintor es la espuma, puesto que no hay aportación de aire de forma provocada. Consiste en aplicar una dosificación controlada y proporcionada a un sistema convencional de rociadores automáticos. Su dimensionado está basado en la Norma UNE-EN 12.845 o análogas normas de referencia, puesto que en realidad es una instalación de rociadores, y está expresamente indicado cuando protegemos riesgos de productos inflamables tal y como se recoge en el Anejo G (Protección de riesgos especiales). La morfología de los rociadores no permite la aborción de aire para generar espuma, así que el agente extintor será una mezcla de agua con el aditivo espumógeno, pero no espuma como tal.

SPK AGUA ESPUMOGENO

Tiene como principal ventaja el hecho que se trata de un sistema cuyo comportamiento es exactamente igual al de un sistema convencional de rociadores. Mayoritariamente, sistemas cerrados con disparo gradual en función de la temperatura como cualquier red de sprinklers, si bien el fluido tiene unas propiedades mejoradas para la protección de esta clase de fuegos. También tienen como ventaja el hecho que puedan aprovecharse redes de rociadores ya instaladas, siempre que el cálculo hidráulico así lo justifique. Solo basta con añadir el sistema de dosificación adecuado.

Pero, obviamente, también tiene sus inconvenientes. El primero de ellos, que estos sistemas trabajan con rangos de caudal muy dispersos, puesto que deben diseñarse sistemas de dosificación que sean capaces de mezclar tanto a bajos caudales (cuando entra el primer rociador en funcionamiento), como a caudales elevados (cuando entrarían en trabajo la totalidad de los rociadores contemplados en el área de operación según lo especificado en la UNE EN 12.845). También tienen como inconveniente que para proteger almacenes de líquidos inflamables, las alturas permitidas de almacenamiento son muy limitadas, a la vez que los requisitos hidráulicos de diseño son muy restrictivos, lo que supone sistemas de abastecimientos muy importantes.

En sucesivos textos, seguiremos analizando el resto de sistemas para este tipo tan específico de sistemas de protección contra incendios.

Dejar una respuesta

Su dirección de correo no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies