¿Se puede obviar un sistema de detección cuando hay rociadores?

Hay ocasiones en las que por normativa es preceptivo instalar un sistema de detección automático de incendios, y también rociadores automáticos. Esto sucede tanto en edificios industriales, donde la prescripción viene dada por el RSCIEI, y también en edificios urbanos, cuya norma de aplicación es el Código Técnico de la Edificación CTE.

En ocasiones instalar ambos sistemas resulta redundante, pudiéndose prescindir de la detección de incendios, pero, ¿cuándo es eso posible?.

Es importante partir de la premisa que un rociador es, entre otras cosas, un detector de temperatura, ya que su principio de funcionamiento se basa en la rotura de un elemento termosensible que libera un caudal de agua. Es decir, que lo primero que hace en realidad un rociador es detectar temperatura. ¿Y qué temperatura?, pues obviamente aquella para la que ha sido tarado su fusible, bien sea de ampolla o de fusible mecánico.

Es por ello que si tratamos de forma adecuada las señales que una instalación de rociadores nos ofrecen ante una rotura de uno de sus componentes, estamos ante un claro ejemplo de sistema de detección de temperatura, uno de los clásicos sistemas cuando se trata de detectar un incendio. Pero, ¿es la detección de temperatura el mejor sistema de detección?, pues en la mayoría de los casos, no. Sobretodo, por lo que a su rapidez de respuesta se refiere. En gran parte de los riesgos, pretender detectar un incendio controlando la temperatura no es la forma más óptima de trabajar, y debemos actuar detectando humo. En otros riesgos, como por ejemplo los almacenes y centros productivos de líquidos inflamables, deberemos recurrir a detección de llama, y así tantos usos como nuestro proyecto precise.

Como norma general, solamente deberemos prescindir de un sistema de detección automático cuando haya rociadores automáticos y, debido a la particularidad del riesgo protegido, el sistema más adecuado para detectar un incendio sea la detección térmica. De hecho, así mismo queda expresado tanto en el RSCIEI como en el CTE, por lo que además de ser un caso evidente de coherencia técnica, queda amparado por la normativa prescriptiva.

Como ejemplo, trataré de analizar un caso muy sencillo, a la vez que muy habitual, los parkings de vehículos.

Cuando en un garaje o parking es preceptiva la instalación de un sistema de detección automática de incendios, y para evitar que en caso de instalar detectores de humo éstos se disparen de forma continua y provoquen falsas alarma, debemos plantear un sistema basado en detectores de temperatura.IMG_3115

En la UNE 23007 se determina la cobertura  que estos detectores deben tener, así como la altura máxima a la que pueden instalarse. Para techos planos y inferior a 7 metros, que suele ser lo habitual, debe instalarse un detector por cada 20 m2 de superficie, si bien deben respetarse una serie de condicionantes estructurales en caso de no ser un techo totalmente liso y existir alveolos.

En el caso que prescriptivamente ese mismo inmueble deba disponer de rociadores de agua, debemos tener presente que un rociador en si ya es un detector de temperatura, ya que el elemento fusible que permite el vertido del agua está tarado normalmente a 68ºC, por lo que si conectamos una señal de un detector de flujo o presostato ubicada en algún punto de la instalación en su inicio, podremos controlar de forma eficaz un siniestro de la misma forma que podemos encontrarnos con una señal procedente de un detector de temperatura. Además, un garaje está tipificado en la Norma UNE EN 12845 como un Riesgo Ordinario, por lo que la cobertura de cada rociador no deberá superar los 12m2. Dicho de otro modo, que la distancia entre rociadores será siempre inferior a la distancia entre detectores térmicos.

Esta consideración solo tiene dos peros. El primero es que si protegemos con detectores termovelocimétricos (los que no solo miden temperaturas absolutas, sino gradientes térmicos en espacios cortos de tiempo), el incendio podría detectarse antes con un sistema de detección que con rociadores, pero para garajes donde los techos son muy bajos francamente este hecho no resulta relevante. El segundo es que en estos sistemas no se disponen ni de pulsadores manuales  ni de sirenas (solo está el puesto de control y alarma), por lo que se recomienda instalar una centralita que recoja la/s señal/es del detector de flujo o presostato y se instalen pulsadores conectados a ella. También de este modo podremos efectuar maniobras que sean necesarias, tales como cierre de puertas o compuertas para sectorización, arranque de sistema de control de humos a través de extracción mecánica, etc.

Este mismo razonamiento vale para cocinas, salas de proceso con grandes emanaciones de vapores (que convierten a los detectores de humo en continuos problemas de falsas alarmas), e incluso interiores de falsos techos y espacios ocultos donde el polvo y la suciedad a buen seguro nos creará innumerables problemas con el tiempo.

Pero, ¿qué pasa en aquellos riesgos en donde el sistema más adecuado no es el basado en detectores de temperatura? Pues la respuesta es muy sencilla: deben instalarse tanto los rociadores como el correspondiente sistema de detección automática de incendio, sea de humos, de llama, o de cualquier otra manifestación posible.

4 Comentarios

  1. ING.MECANICO LUIS CEDEÑO G

    MUY AGRADECIDO POR EL ANÁLISIS E INFORMACIÓN DEL ARTICULO,COMO ING. EN EL ÁREA DE INCENDIO ME INTERESA SEGUIR INFORMÁNDOME DE TODO LO CONCERNIENTE A LO QUE SE REFIERE A SISTEMA DE INCENDIO Y NORMATIVAS

    GRACIAS

  2. Nelly Flores

    Excelente información. Gracias.

  3. Luis

    CTE solo indica que esto se puede hacer en uso comercial. ¿Es justificable hacerlo para el resto de usos? ¿En base a qué?

    • Marc Pérez García

      Para mi es fundamental que primero sepamos elegir cuál es el sistema de detección más adecuado para el ambiente y riesgo que estamos protegiendo. Si dentro de los sistemas existentes, llegamos a la conclusión que lo mejor es detectar temperatura, y la norma lo permite, sería totalmente justificable no instalar detectores si hubiera rociadores. De todos modos, no hay que hacer un mal uso de esto; la detección térmica es, en la mayoría de casos, la menos efectiva, por lo que no sería válido esta hipótesis.

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